El Sistema de Nombres de Dominio (DNS) actúa como la guía telefónica de Internet: convierte nombres de dominio (por ejemplo ejemplo.es) en direcciones IP. El proceso es:
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Solicitud del navegador
El navegador pregunta a un resolutor recursivo (ISP o DNS público). -
Comprobación de caché
Si el resolutor tiene el registro en caché y el TTL no ha expirado, devuelve la IP al instante. -
Servidor raíz
Si no hay caché, el resolutor consulta un servidor raíz para saber qué servidor gestiona el TLD (.es, .com…). -
Servidor de TLD
El resolutor contacta al servidor de zona del TLD, que indica el servidor autoritativo del dominio. -
Servidor autoritativo
Este servidor proporciona el registro solicitado (A, AAAA, CNAME, MX…). -
Respuesta y caché
La IP se envía al navegador y se almacena en caché hasta que el TTL expire. Luego el navegador establece la conexión.
Este sistema de cachés múltiples mejora notablemente la velocidad de consulta hasta que sea necesario actualizar los registros al expirar el TTL.